lunes, 19 de noviembre de 2007

amantes

algunas lagunas quedaron desiertas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Como los cuerpos que gozan de esa calma que no calma.

Siempre hay que cruzar para descubrir qué es laguna, qué es desierto. Ver el otro lado de la desesperanza, ahogar el dolor y la culpa.

La fantasía de no llegar, de nunca partir, de partirse en la distancia, hace permanecer vivo el desierto.