sábado, 29 de septiembre de 2007

compromiso

necesitamos

hombres

duros

que no pierdan

su ternura.

(che guevara y sus hijos)

viernes, 28 de septiembre de 2007

cine mudo

delante de un par de cervezas, el chico de la exposición me dijo que estaba hecha en blanco y negro, como la poesía y los sueños, como todo lo intangible: "vos parecés una actriz del cine mudo". respondí a aquellas palabras sonriendo y con sosobra. luego, antes de despedirnos, me anotó la dirección de su estudio fotográfico:"me encantaría hacerte un retrato". quedamos en que pasaría por allí a la mañana siguiente, pero nunca aparecí. poco después dejé a mi novio. de eso hace ya casi cinco años y no he vuelto a tener otro. los hombres que he conocido desde entonces sólo han sido capaces de verme en tecnicolor.

jueves, 27 de septiembre de 2007

pensar y narrar

mi pensamiento tenía una narrativa sin ser una narración a la manera que uno espera que una narración sea. porque lo que cuenta una narración es, se supone, algo que se puede narrar. una historia, algo que pasa o que pasó o que tal vez va a pasar, es a lo sumo la narración de una narración. hasta hoy no se me había ocurrido que para contar algo no hace falta que suceda nada. y lo que pensaba
es que los pensamientos pueden contarse y que claro, no es lo mismo el pensamiento que la narración del pensamiento, pero que si el pensamiento
vale por pensamiento, la narración vale por narración
y que tal vez no tenga nada que ver uno con la otra.
(texto / guillermo de guzmán)

miércoles, 26 de septiembre de 2007

das dinn (la cosa)


la cosa cambia. nada hay más fútil
y obvia que la cosa,
la cosa, la realidad, el otro.
entre esa ilusión donde nada
es lo que parece y ni siquiera es.
(silencio)
vuelvo a palpar con mis ojos
lo que mi mirada (no) quiere ver.
la cosa amenaza, a veces somete
la cosa da vueltas, ¿enloquece?
(silencio)
el gran ventanal de mi cámara
¿mirando? ¿qué existe allí afuera?
esta cosa que me construyo.
hay de todo y no hay nada
un cuerpo, un plano, un paisaje,
yo mismo. el Otro.
(silencio)
pienso en la cosa casi
como en una amante furtiva.
(silencio)
aunque mi ojo no esté, estará la memoria.
una memoria RAM estática mantendrá
su contenido mientras esté alimentada.
en una RAM dinámica la lectura
será destructiva, es decir que la
información se perderá al leerla.
se perderá al leerla.
(silencio)
(imagen / martin medori)

entropía (v)

se imaginan sistemas de relaciones dinámicos, transformaciones entre espacios de medida, sucesos con probabilidades de desorden inherentes o producidos, equivalentes a la incertidumbre asociada con la naturaleza caótica de la situación y que expresa la parte de energía no utilizable o desechada.
eso es el amor.

martes, 25 de septiembre de 2007

fashion EL

en 1951, se reúnen los Hermanos Marx y Luis Buñuel con la intención de generar un negocio rentable que excediera el límite de angustia que el cine les proponía. los Marx podían ser simpáticos vendedores y Buñuel era un fetichista de los pies, a los que convertía en objetos de seducción infalible. en uno de sus films, Don Francisco, un heredero devoto que es presentado en los sermones dominicales como ejemplo de piedad, se enamora en plena misa de los pies de Gloria, la novia de un amigo. la libertad era también una demostración de seguridad: la conciencia del propio valor por encima de todo. no es que le importara perder; no es que le doliera el rechazo de su obra como tal. varias veces, Buñuel declarará con un acento de absoluta sinceridad, que aceptaría incendiar en un jardín sus negativos y sus libretos. lo que no podía concebir es que su propia libertad de hombre sea rechazada. el problema no era de prestigio para él: era un problema moral. la zapatería para mujeres que inauguraron en 1952 se llamaba EL y aún se desconoce en el lugar en que lo hicieron.
(para anna karina)

lunes, 24 de septiembre de 2007

anyone can say good bye


nadie puede decir adiós

viernes, 21 de septiembre de 2007

ranura (falsa)

guiándonos con sus dedos flacos hace que la frotemos muy suavemente al principio, algo más fuerte después. pero lo que pareciera estar exento de genitalidad se convierte en una poderosa y teatralizada masturbación de la cual él y yo participamos con algunas condiciones impuestas de antemano. nos impide nuestros dedos dentro de su sexo, la presión acelerada sobre su clítoris, la búsqueda alrededor de su ano. es más bien una leve caricia animal en los labios entristecidos de una mujer que sufre. como si esa ranura hubiera sido falsamente tallada en la corteza herida de un árbol petrificado.

desambiguación

entonces María se levantó, los saludó a todos y dijo a sus hermanos: "no lloréis y no os entristezcáis; no vaciléis más, pues su gracia descenderá sobre todos vosotros y os protegerá". antes bien, alabemos su grandeza, pues nos ha preparado y nos ha hecho hombres. para hacerte virgen y no tan santa, Magdalena.

jueves, 20 de septiembre de 2007

es amarte (odiarte)

the cook, the thief, his wife and her lover
(peter greenaway)

isósceles

mi donas al ĉiuj la rajton uzi ĉi tiun verkon por
ĉia ajn uzo senkondiĉe, krom se leĝoj postulas
tiajn kondiĉojn.
(traducido al esperanto)

miércoles, 19 de septiembre de 2007

martes, 18 de septiembre de 2007

black book/durrell

buscamos llenar el vacío de nuestra individualidad y por un breve momento disfrutamos de la ilusión de estar completos. pero es sólo una ilusión:
el amor une y después divide.

lunes, 17 de septiembre de 2007

semental miller

"¿no estabas preocupado por mí?", preguntó ella. "por supuesto que sí." "¡por supuesto! "¡qué manera de decirlo! y apenas llegás y lo primero que me decís es que parezco una puta... peor que una puta." "vos sabés que yo no te dije puta", dijo él. "es lo mismo. te gusta decirme cosas como esas. cerda, puta, infiel. no sos feliz a menos que me estés criticando.te encanta pensar que soy una puta. ¿y si lo fuera, qué?" "ay, no entremos en eso", dijo él fastidiado. "tengo ganas de gritar.. ¡a la mierda con todo! ¿me amás?, eso es todo lo que quiero saber, carajo! ¿me amás?".pero antes de que se lo pudiera decir, ella ya lo había calmado con su profunda y vibrante voz.

domingo, 16 de septiembre de 2007

separadamente juntos

un chat, la mirada que duele.
los ojos bien abiertos de cansados.
una certera ceguera que no ciega, ilumina.
duelen los ojos de no mirarte.
duelen por escucharte.
ojos que escuchan,
ojos que lasceran.

viernes, 14 de septiembre de 2007

(no) disponible

"estoy a disposición de todos y de nadie"

cuando le respondí, leí sobre el margen superior del msn que su estado era no disponible. que curioso, que extraña coincidencia, pensé.
había entre ellas, esa mujer y la advertencia, una extraordinaria confusión que no dejaba lugar a dudas sobre su origen. nada habría de azaroso pero si de intencionado, ay las palabras, a veces que odioso destino deben cumplir.
me quedé frente a la pantalla, pensando en esas cosas que a veces uno piensa para poder seguir pensando en lo que no debería.
entonces pensé que una palabra, en la gramática tradicional, es cada uno de los segmentos limitados por pausas o espacios en la cadena hablada o escrita que puede aparecer libremente en cualquier posición y que está dotada de una función.
ah, bueno, una función. una palabra, una función. como si sólo con la palabra ya no tuviéramos bastante. revisemos. ¿su estado es no disponible o absolutamente disponible?.

jueves, 13 de septiembre de 2007

pesadilla

lo hipnotizante de esta exposición laberíntica son quizás los cuerpos: hinchados, rotos, desfigurados. modelados algunos de ellos en forma de collage sobre imágenes digitales a las que se superponen objetos reales, los cuerpos irrumpen como manchas deformes, apareciendo como la representación viva de lo irrepresentable. las evocaciones son múltiples. sobre un sofá diseñado informáticamente, una mujer desnuda exhibe el agujero negro de su sexo, sus ojos y su boca. hay un teléfono rosa a su lado. sosteniendo un revólver, derramada en flujos, y sin que por ello deje de brillar el broche en sus zapatos, un texto sale de su cabeza: "bueno… puedo soñar, ¿no?"

laberinto

al llegar al centro, no hay nada, la aventura y el desafío es recorrerlo, hacia delante, hacia delante, hacia atrás, que a veces es avanzar, o tomando la salida del costado, no la del final sin encontrar al minotauro. una búsqueda inconexa, desordenada, sin entenderla, guiada por órdenes intuitivas que tan presentes y vivas están desde la infancia.

martes, 11 de septiembre de 2007

cardiopatía

el corazón sano, el corazón enfermo,
él se entrega a tus manos,
y en tus manos es blasfemo.
quema de deseo, se inflama.
porque no hay voz, no hay nada
y hay todo.

noche

miserable encuentro entre el acierto y la duda.
fugaz coqueteo de formas, colores y espacios.
advertidos ambos por aquella falaz insistencia
de significar algo, de resignificar nada.
sólo más tarde la luz que se apaga,
dejando en carne viva la oscuridad
de un escenario muerto.

lunes, 10 de septiembre de 2007

domingo

fue la última vez que la vi, era un domingo a la tardecita, tenía puesto un vestido floreado que marcaba bien sus curvas, pero eran flores tristes, calas, que anunciaban el duelo que sobrevendría. se agachó para entrar en cuadro por la ventanilla del Peugeot 404, me miró mientras yo encendía un cigarrillo y me pidió que no la olvidara. los incipientes compañeros de lucha, algunos mucho más jóvenes que yo, me habían dicho que no debía involucrarme sentimentalmente, que debería de ahí en más tener una vida de cuidado, sin residencia demasiado fija, al amparo de la clandestinidad, para que la sospecha no me sorprendiera, moneda de cambio de los represores porque yo y otros tantos estábamos decidimos a construir un grupo de reacción y en ese intento estábamos dispuestos a jugarnos la vida. nos dimos un beso, ni erótico ni trágico, si en algo se diferenciaba. fue un beso de ausencia, ese beso seco que se da cuando algo ya está roto, ese beso idéntico al de los amantes de Rosa de Abolengo, la vieja película que habíamos visto al conocernos, en el momento en que los nazis los obligan a separarse. antes que el chofer pusiera primera saqué una foto donde ya se podía leer mi decisión y se la entregué en silencio.
la miré alejarse por la luneta trasera, cuando era yo quien me alejaba.




interior,escena 66, madrugada, el pasillo

doblé por la Rua da Souza, en pleno Sao Paulo, y encendí otro cigarrillo. tenía sed y buscaba un lanchonette para seguir tomando. cuando levanté la vista, la mocosa me miró desde el umbral de la puerta. detrás de ella un oscuro y largo pasillo. sonrió provocativamente, lamiéndose los labios con la lengua. tenía menos de 20 años y era tan remota como el cosmos. era una broma fantástica la mestiza. le mostré unos reales y empezó a caminar delante de mí, entre las penumbras de ese túnel.ella a metros de mí, dejándola alejar para exacerbar mi deseo. al llegar al final, ella tomó los arrugados billetes casi sin importarle y se me subió encima de un salto. abrumado, la sostuve con fuerza, sus piernas enredadas entre las mías, sus brazos alrededor de mi cuello, su boca mojándome la mía. la presioné contra la pared del oscuro pasillo y masajeé abajo frotando con desesperación. nuestros dientes chocaron, nos mordimos la lengua. entonces, la diosa fue inclinándose, lentamente, como a la hora de la oración, dejando las huellas de sus uñas sobre mi pecho y yo alejando mis dedos húmedos de su entrepierna.
"estoy enfermo de amor, mortalmente enfermo", le dije cuando ella empezó a lamer.

(imagen / martin medori)

domingo, 9 de septiembre de 2007


llantoexplicito

mi versión era un poco más extensa que la de Parker, aunque nunca la tocaba igual; dependía de esa noche y del alcohol que tuviera en las venas, amén de alguno que otro vicio encontrado por ahí. lo tocaba en mi Selmer alto, por lo tanto la textura era la misma; aunque más de una vez, como la trompeta acaramelada de Chet Baker que sonaba como un saxo, yo sonaba como él frente al gran Charlie, compitiendo por la primacía en cuestiones de seducción sonora y también de las otras.
pero fue un golpe en el pecho primero y una seca sacudida después. quedé aferrado a mi saxo, como un niño a su juguete, y comencé a sollozar, agitándome en el dolor, en un estrépito de ridículas miradas con el público, de vergüenza ajena, de silencio final. ni los que me conocían tanto o me ignoraban a secas, ni yo ni nadie podíamos saber el porqué de ese llanto. me quedé tres minutos llorando en el escenario, con hipos de angustia y desgarraduras que hacían subir el tono, frente a la perplejidad de la gente. luego, mucho más tarde, cumplido ese siglo entre mi convulsión llorosa y la mano de alguien, supe que había seguido llorando en el camerín. a la madrugada me dormí, como dormido se queda un bebé después de la angustia, pero antes de hacerlo supe que había llorado de emoción.

un paisaje


el coche se desliza por la ruta húmeda.hace frío, los vidrios están empañados. está anocheciendo y él enciende las luces. fumamos y escuchamos a Laurie Anderson. hasta que de golpe, rasante sobre mi ventanilla y fugazmente iluminados, alcanzo a ver un montículo humano sobre el pasto de la banquina. serán cinco o seis varones jóvenes, y uno de ellos enaborla un trapo blanco atado a una rama. le comento a mi amigo y él me afirma que los vió ahí, sí ahí amontonados, uno sobre otro, como si fueran cadáveres metálicos.
pero también me dice que es una escena.
una es-ce-na, me repite.

me gusta hacer cosas que no he probado todavía


jan saudek

study for a nude


francis bacon

sábado, 8 de septiembre de 2007

no hay nada como una ensalada de pecados con una buena copa de vino santo



se sentó en la barra. era un tipo grande, pero de edad indefinida. su mano derecha temblaba al encender el cigarrillo, cuando en los bares se podía fumar. luego susurró algunas palabras incomprensibles y pidió una copa de vino blanco, un chablis de los caros. no era hora para vinos, pero en fin, el barman sonrió debajo de la luz escenográfica y cambió una mirada cómplice con Ana, la hermosa camarera.él notó ese cruce y decidió ignorarlo. atinó a mover su taburete para acercarse a ella.
no debía tener más de 28 años, conflictos con su pareja estudiante de letras, distancia con su padre vigilante nocturno, envidias con su hermana bien casada y sueños de sentirse seducida por el arrebato de algún hombre maduro, lleno de dinero y frustraciones.
Ana lo miró y sonrió. vestía un traje arrugado de lino de Mancini, corbata de seda italiana y un reloj de platino de la nueva colección Patek Philippe. dejó a su lado un ejemplar de QC y se aflojó el nudo de la corbata Armani encendiendo otro cigarrillo negro francés.
ni siquiera puso cara de nada, le salió naturalmente, como si esa especie de actuación fuera parte de su estructura psíquica.
"¿cuanto pagarías por estar conmigo?", dijo curvando su cuerpo sobre el taburete. Ana rió repentinamente y tuvo que sostenerse del atril de la entrada para no perder el equilibrio.
"te hablo en serio", insistió.
ella, aprovechando el instante en que nadie entrada al bar, se acercó y apoyó su brazo sobre la barra.
"creo que te equivocaste de lugar querido, y de mujer. en todo caso, recién cuando te miré, pensé exactamente lo mismo. sólo que no te lo dije. me gusta fantasear, por eso soy tímida", afirmó irónicamente.
"estar conmigo no es justamente lo que creo que fantaseaste. me doy cuenta que no me conocés, no sabés lo que puedo darte", dijo él dando un sorbo a la copa.
Ana sonrío y en ese momento ingresó una pareja. atentamente la recibió y la orientó hacia un lugar privilegiado. cuando regresó, él volvió a hostigarla.
"veo que esa es tu función sobre este miserable y puto planeta. sin embargo yo puedo darte algo más"
"no quiero nada. siento que...."
"frases hechas. pura mierda", interrumpió. "puedo llevarte hacia al abismo, y cuanto estés por caer, tomarte de la mano para salvarte. eso es adrenalina, mi amor. pura pasión, puro vértigo, vas a terminar ahí, como nunca terminaste", dijo levantándose del banco y acercando su rostro hacia ella.
"estás muy sacado...", dijo ella suavemente entre risitas.
"puedo sacudirte, hacerte sentir que hay algo más que tu vida de todos los días, puedo entregarte al infierno y rescatarte cuando sientas que empezás a quemarte. puedo salvarte, una y otra vez, puedo amar hasta matarte y en esa salvación puedo hacer que le encuentres un puto sentido a tu vida".
"dejate de joder", dijo. pero lo dijo no muy convencida. es más, lo dijo como una mujer a punto de ser seducida, pestañeando como una muñeca y refregando apenas la lengua por sus labios.
"¿sabes qué nena? puedo desnudar tu pequeña alma, meter mi puño y arrancarte el sentimiento más oscuro, más instintivo, más puro, ese que puede llevarte al paraíso o al infierno, el mismo destino".
Ana tragó saliva y esta vez se mantuvo seria. él aspiró su cigarrillo y fue tan fuerte la carga de sensualidad de su mirada que todas las mujeres del bar parecieron suspirar al mismo tiempo.
"puedo hacer que te ordenen una ensalada de pecados con una buena copa de vino santo, ¿sí?, sangre de cristo, un buen chablis, sangre blanca, ¿ok?, sangre de santo, para que te crucifiques en tu goce, ay, soy capaz de multiplicar tus orgasmos mocosa, de crearte dependencia. soy capaz de eso, de eso y de mucho más", afirmó y miró hacia la calle, como restándole importancia a lo dicho.
hubo un silencio. Ana sintió que el rubor le laceraba el rostro y desapareció en dirección al baño. frente al espejo, mirada contra mirada, se quedó paralizada, sin dejar de escuchar aquellas palabras.
volvió decidida. pero en la barra sólo habían quedado los restos de una marquilla de Gitanes, la revista QC y una tarjeta bien diseñada donde leyó Antonio Scarleti, Ceo, Erotic Fantasy Co. un número de celular, un email, la dirección de una web y su copa de vino a medio beber.

voy


voy. la música
proviene de algún lugar imposible desde el cielo o el mismo corazón de la tierra, Katamawa se coloca la máscara. el fantasma deja por fin paso a la actriz que encadena las pasiones humanas. este espectro, todavía en lucha con la violencia y el odio, desliza sus pies desde atrás y sus calcetines blancos se adhieren suavemente a la madera del piso como algas a las piedras. la escena me espera. ella acaricia la vida. hacia allí voy.

un sueño


abrí lentamente la puerta y allí estaba, hundida en el colchón de la cama, con la mirada extraviada. su corto pelo rojo creciendo inexorablemente, la luz de la ventana desfigurándole las sombras de su rostro, los ojos perdiéndose en la neblina de la realidad. me acerqué con cierto temor; estaba pálida. sin embargo, era hermosa. ¿un ángel?. no sé, tal vez.
pero hermosa. corrí una silla y me senté a su lado. acaricié sus manos.

se quedó paralizada unos segundos. después hizo un giro con los ojos y su boca dibujó una sonrisa extraña, vital, por más sombría que me pudiera parecer. "estoy bien", dijo. "estoy creciendo".

offBA

nadie lo vió desembarcar
en la unánime noche
(J.L.Borges)