
aquel espacio vital que hoy ni siquiera agoniza es casi una imagen obscena, monocromática, sin implicancias morales, una ética donde el hombre, la mujer, el anciano o el niño se confunden en una laberíntica fábula.
en esta ciudad, hecha de residuos y grandezas, sólo queda el movimiento plagiado de los que aún sobreviven en la superficie bajo la implacable mirada de un ojo espectral que bordea las banquinas suburbanas inaugurando el visceral caos de un nuevo día.
(imagen / gastón ignacio marin)
1 comentario:
la porno-grafia urbana que sale de noche a purificarse, y a la mañana vuelve a su estado original
abrazooooo juan!
gaston
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