al llegar al centro, no hay nada, la aventura y el desafío es recorrerlo, hacia delante, hacia delante, hacia atrás, que a veces es avanzar, o tomando la salida del costado, no la del final sin encontrar al minotauro. una búsqueda inconexa, desordenada, sin entenderla, guiada por órdenes intuitivas que tan presentes y vivas están desde la infancia.jueves, 13 de septiembre de 2007
laberinto
al llegar al centro, no hay nada, la aventura y el desafío es recorrerlo, hacia delante, hacia delante, hacia atrás, que a veces es avanzar, o tomando la salida del costado, no la del final sin encontrar al minotauro. una búsqueda inconexa, desordenada, sin entenderla, guiada por órdenes intuitivas que tan presentes y vivas están desde la infancia.
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