sábado, 8 de septiembre de 2007

un sueño


abrí lentamente la puerta y allí estaba, hundida en el colchón de la cama, con la mirada extraviada. su corto pelo rojo creciendo inexorablemente, la luz de la ventana desfigurándole las sombras de su rostro, los ojos perdiéndose en la neblina de la realidad. me acerqué con cierto temor; estaba pálida. sin embargo, era hermosa. ¿un ángel?. no sé, tal vez.
pero hermosa. corrí una silla y me senté a su lado. acaricié sus manos.

se quedó paralizada unos segundos. después hizo un giro con los ojos y su boca dibujó una sonrisa extraña, vital, por más sombría que me pudiera parecer. "estoy bien", dijo. "estoy creciendo".

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