martes, 11 de septiembre de 2007

noche

miserable encuentro entre el acierto y la duda.
fugaz coqueteo de formas, colores y espacios.
advertidos ambos por aquella falaz insistencia
de significar algo, de resignificar nada.
sólo más tarde la luz que se apaga,
dejando en carne viva la oscuridad
de un escenario muerto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bueno, Juan. Nada como un poco de buena poesía existencialista para paliar algunas penas y generar otras. Saludos de tu sobrino político que te felicita por el blog.